La reconstrucción nacional y los sonorenses - Consolidación del régimen moderno mexicano (1920-1940)

 

 La reconstrucción nacional y los sonorenses

A la muerte de Carranza, tal como lo planteaba el Plan de Agua Prieta dio inicio el interinato de Adolfo de la Huerta, breve, pero eficaz. La llegada de los llamados sonorenses al poder significó también la pacificación.

Francisco Villa, intercambió sus armas por la hacienda de Canutillo en Durango y una escolta de cincuenta hombres; Pablo González salió del país y los zapatistas depusieron las armas. Félix Díaz y otros generales cabecillas regionales, negociaron y se sometieron a la nueva autoridad revolucionaria.

Con el país en paz en noviembre de 1920, Adolfo de la Huerta, entregó al general Álvaro Obregón la presidencia de la República. Con su llegada de Obregón al poder, se pretendió dar por terminada la lucha armada revolucionaria.


A partir de mayo de 1920, la paulatina pacificación del paísla producción volvió a crecer y el proceso de modernización económica, detenido abruptamente por la Revolución en 1910, recuperó su vitalidad, aunque a principios de los años treinta la Gran Depresión Mundial se dejó sentir en México y las dificultades económicas reaparecieron temporalmente.


Obregón no asumió la presidencia inmediatamente, decidió respetar las formas y llevar a cabo una elección. La política del gobierno los cuatro años de su mandato estuvo dirigida a dos objetivos, las negociaciones con el exterior, sobre todo con Estados Unidos de América, y la reconstrucción nacional.

En 1922 el secretario de Hacienda Adolfo de la Huerta logró el Convenio de la Huerta Lamont en el que México reconocía una deuda de 508 millones de dólares, a cambio de lograr una alianza con banqueros y empresarios y posteriormente la firma de los Tratados de Bucareli de 1923.


La elección a la presidencia de Plutarco Elías Calles como sucesor de Obregón sin el consenso del grupo político propició opositores del ejército y un candidato alterno: Adolfo de la Huerta. En diciembre de 1923 don Adolfo hizo pública su participación.

Al movimiento rebelde de la huertista se incorporaron algunos de los más destacados generales revolucionarios, Salvador Alvarado y Rafael Buelna, Manuel M. Diéguez, Cándido Aguilar, Antonio Villarreal y Enrique Estrada. El movimiento fue derrotado por Obregón, no solo por su capacidad estratégica, también por el apoyo de los grupos campesinos.


Plutarco Elías Calles se enfrentó a un país fragmentado políticamente, en crisis económica, mermado demográficamente y, encima con un fuerte desprestigio internacional ganado por más de diez años de guerra civil.

A principios del siglo XX, el país seguía siendo un país predominantemente agrícola. El 70% de la población tenía como principal actividad económica la agricultura.

La política económica del presidente Calles tuvo como objetivo liberar al país del dominio económico extranjero y construir un México moderno. Fueron encaminadas a las cuestiones financieras, como la creación del Banco de México, de la Comisión Nacional Bancaria y la del Banco Nacional de Crédito Ejidal.


Durante el gobierno de Calles se suscitaron acontecimientos políticos tales como la rebelión cristera, el levantamiento de los generales Gómez y Serrano, la reelección y el asesinato de Obregón.

La economía se logró fortalecer, se impulsó al desarrollo industrial con inversión extranjera, la construcción de un sistema bancario y la modernización de la agricultura; En lo social se inició la urbanización del país, la educación se orientó al nacionalismo y a las campañas contra el alcoholismo y las enfermedades, y surgió la CROM. Asimismo, para evitar la concentración del poder militar y controlar las fuerzas armadas del país, se dividió el territorio nacional en 33 jefaturas. En 1926 se modificaron los artículos 82 y 83 de la Constitución para permitir la reelección del ex presidente Obregón.



Se formó un grupo opositor a los sonorenses, representada en los generales Francisco Serrano, ex jefe del Estado Mayor de Obregón, Arnulfo R. Gómez y Luis N. Morones líder de la CROM y del partido laborista. Serrano y varios amigos fueron aprendidos y asesinados a sangre fría en el trasladado a la Ciudad de México en Huitzilac Mor.

Obregón comenzó su campaña electoral el 1 de julio de 1927 y al año siguiente ganó las elecciones sin un solo contendiente. En 1928 sin mayor problema Obregón fue reelecto ya no para un cuatrienio sino para el sexenio (1928-1934), con el 100 por ciento de un millón 670 mil 453 votos emitidos.


Contexto 



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Reflexiones sobre el periodo en México (1970- 2000) - Aspectos socioculturales del periodo

El siglo XX en Sinaloa; cultura y sociedad - Reconsideraciones sobre la evolución de Sinaloa durante el siglo xx