Las administraciones presidenciales y la crisis del 68 - La crisis del sistema político mexicano (1958-1970)
Las administraciones presidenciales y la crisis del 68
En el régimen de Gustavo Díaz
Ordaz (1964-1970) el Estado populista comenzó a ser penetrado por los intereses
y el poder económico y político de los grandes empresarios nacionales y
extranjeros.
1968 fue un año crucial, el
presidente Díaz Ordaz, percibía la realidad en blanco y negro distinguiendo a
quienes no compartían sus ideas, decía: conmigo o contra mí. Consideraba a la
autoridad amenazada por "fuerzas obscuras" que buscaban el caos y la
anarquía, representando el carácter despótico del Estado.
El 22 de julio se presentó un
pleito entre estudiantes de las vocacionales 2 y 5 y una prepa particular en la
Ciudad de México, los granaderos intervinieron y posteriormente entraron donde
había iniciado el conflicto.
Cuatro días después, el 26 de
julio del mismo año, dos marchas estudiantiles una en apoyo a la revolución
cubana y otra para protestar por los abusos de la autoridad, fueron reprimidas
en forma violenta por los granaderos. El saldo, 8 muertos, 500 heridos y 200
detenidos). En contraparte se organizaban los primeros comités de luchas
estudiantiles.
El 29 del mismo julio, un
bazucazo destruye la puerta de la prepa 1. La primera intervención del ejército
convierte el problema en un asunto de seguridad nacional, pues quedaron más de
400 heridos y más de 1,000 detenidos. La ciudad de México, por tanto al borde
de un estado de sitio.
El rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, el primero de agosto, encabeza una manifestación de duelo (80 mil personas bajo vigilancia del ejército). Tres días después se completó libertad a presos políticos, derogación de los artículos 145 y 145 bis, del código penal (delito de disolución social), desaparición del cuerpo de granaderos.
El 13 de agosto algo inédito: una
manifestación llenó el zócalo con 150 mil estudiantes. Otra marcha considerada
el clímax del movimiento, el 27 de agosto, marcha de 350,000 personas.
Por su parte el presidente en el
informe del primero de septiembre, reiteró principios de autoridad y orden;
sostuvo que el movimiento era un proyecto subversivo para impedir la olimpiada.
"Hemos sido tolerantes hasta el exceso...no podemos permitir que se siga
quebrantando el orden jurídico".
El 18 de agosto, el ejército toma
CU con 10,000 soldados, tanques y carros de asalto. El resultado fue más de 500
detenidos y las cárceles atestadas.
El mitin que se preparó para el 2
de octubre, fue reprimido de manera cruenta. El gobierno había decidió acabar
con el conflicto, Reunió un contingente armado con tanques, carros de asalto y
otros elementos de combate, al mando de José Hernández Toledo; el batallón
Olimpia, formado por francotiradores, disparaba contra el ejército confundiendo
a la multitud.
La etapa inaugurada por los
movimientos estudiantiles regionales alcanzó su máximo nivel en 1968,
confluyendo en la solidaridad con la revuelta desarrollada por los estudiantes
del Distrito Federal.
Las seis demandas del pliego
petitorio presentado por el CNH revelaban toda una mezcla de intereses, de
julio-agosto de 1968; que incluía la exigencia de renuncia de los jefes de
policía y el ejército, la supresión del cuerpo de granaderos y la indemnización
a las víctimas de la represión gubernamental.
Por otro lado, se combinaban
preocupaciones liberal democráticas con demandas más amplias que la misma
izquierda había venido planteando tiempo atrás. Esto implicaba, la liberación
de todos los presos políticos, entre ellos, Valentín Campa, Demetrio Vallejo y
otros sindicalistas menos conocidos.
Pedían la abolición del artículo
145 del Código Penal (medidas contra la "disolución social" aprobadas
como legislación de emergencia durante la Segunda Guerra Mundial), que había
sido una antigua obsesión de los sindicatos, movimientos campesinos y partidos
políticos de izquierda.
Finalmente, las demandas no
encontraron una solución favorable, debido a que el gobierno de Gustavo Díaz
Ordaz, el 2 de octubre decidió, a través del ejército y la policía, infringió
un golpe mortal al movimiento estudiantil, donde resultaron cientos de muertos
y varios encarcelados.
Ciertamente el movimiento
estudiantil se enmarca en un escenario social donde se comenzó a cuestionar el
Estado salido de la revolución. Por un lado, el modelo económico del país
empezó a manifestar problemas, mostrando agotamiento del desarrollo
estabilizador.
Pero este movimiento irradió en
otros estados del país; entre 1971 y 1977 surgió con fuerza la insurgencia
sindical, que pedía el cambio de dirigentes, nuevas formas de organización,
estructura, liderazgos y poder sindical. Proliferaron guerrillas rurales y
urbanas, en Guerrero se alzó en armas Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, y en 1973
nació en Guadalajara la Liga Comunista 23 de Septiembre con varias
ramificaciones en las distintas Universidades del país, entre ellas la
Universidad Autónoma de Sinaloa.
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